domingo, 10 de mayo de 2015

Repudiamos la agresión contra nuestra compañera Rosita Ibarra por denunciar la presencia de un represor en el hospital Evita

Rosita y Ramón Contreras. Ambos fueron delegados del Evita.
Días atrás fue internado en el Hospital Evita de Lanús el represor Roberto Cabrera, quien como integrante de la Brigada de Investigaciones de Lanús formó parte de las patotas comandadas por el genocida Miguel Etchecolatz durante la dictadura militar.

Cabrera fue condenado a 18 años de prisión en diciembre de 2012 por 19 casos de secuestros y torturas cometidos en el Centro de Detenciones Clandestinas “Puesto Vasco”, que funcionó en la sub-comisaría de Don Bosco, en Quilmes.

Este asesino es, casi con seguridad, uno de los responsables del secuestro y desaparición de la compañera psicóloga Martha Brea, quien fuera "chupada" del propio Hospital Evita cuando se desempeñaba como delegada gremial.

Rosita Ibarra -enfermera del Evita y militante de CS- salió a denunciar la presencia del genocida pegando carteles en el edificio. Por esta situación fue atacada por un comisario de la Brigada de Lanús, que le rompió varios afiches, le pidió identificarse y la acusó de “incitar a la violencia”.

Desde Convergencia Socialista hacemos un llamado a las organizaciones y personalidades que están a favor de defender las libertades democráticas, a rodear de solidaridad a nuestra compañera, exigir el retiro de Quiroga del Hospital y a repudiar la agresión perpetrada por la policía de Lanús.

Solidaridad con Rosita y todos los trabajadores del Hospital 
Que el servicio penitenciario se haga cargo de la atención del represor Cabrera



El 18 de mayo, a las 11 horas, marchamos a la embajada de Irán para reclamar la libertad de Zeinab Jalalian y el cese de las ejecuciones contra activistas kurdos. La izquierda no puede faltar a esa cita...

El 18 de mayo marchamos a la embajada de Irán a reclamar la libertad de Zeinab Jalalian y el cese de las ejecuciones contra activistas kurdos en Irán. Las organizaciones de izquierda deberían formar parte de esta actividad de defensa de los derechos democráticos del pueblo kurdo, masacrado por el estado teocrático de ese país. 

El Comité Kurdistán de la Argentina marchará a la embajada de Irán el próximo 18 de mayo para reclamar por la libertad de Zeinab Jalalian y el cese de las ejecuciones contra prisioneros políticos kurdos en ese país. /  Zeynab es una presa política kurda de Irán, nacida en 1982 en Deim Qesshlaq, un pueblo de las afueras de la ciudad de Maku. Ella es una activista que ha trabajador en cuestiones relacionadas a los derechos de las mujeres, especializada en la educación de niñas e involucrada en la lucha contra el sistema patriarcal que tiene gran peso en la mayoría de los países de Medio Oriente.

Fue arrestada en marzo de 2008 por agentes del servicio secreto de Kirmasam y llevada a un juicio en 2009 que duró apenas unos minutos sin posibilidades de defenderse. Allí fue condenada -de acuerdo a la ley islámica- como “Enemiga de Dios”, condena que más adelante ratificó la Corte Suprema de Tehran. /  Debido a presiones de organizaciones y personalidades internacionales de derechos humanos, esta condena fue conmutada y cambiada por la prisión de por vida. Por esa razón, en diciembre de 2014, Zeinab fue trasladada de la cárcel de Kirmasan a la prision de Xoy.

En los últimos años ella ha sufrido muchas torturas y maltrato, razón por la cual su salud es realmente endeble, a tal punto que puede llegar a perder su visión. A pesar de esto y de otras dolencias las autoridades le han negado la posibilidad de tratarse en un centro de salud acorde a su situación. / Jalalian es una prisionera política, que está presa junto a cientos de activistas kurdos –hombres y mujeres- la mayoría de los/as cuales han sido condenados/as a muerte por los mismos tribunales que la juzgaron.