miércoles, 10 de septiembre de 2014

Plan de Lucha para derrotar el Ajuste e imponer una Asamblea Constituyente

Como en el 2001 el pueblo debe ganar las calles para derrotarlos, imponiendo una Constituyente para debatir entre todos qué modelo de país es necesario para salir de la crisis capitalista terminal que golpea al país y al mundo.

Luego del parazo, plan de lucha para derrotar al ajuste

El paro nacional del 28A fue el más importante de los que se hicieron contra el gobierno de Cristina, porque más allá del funcionamiento de los colectivos, los aprietes y las maniobras para frenarlo, millones pararon las fábricas y empresas demostrando que la bronca contra el gobierno crece. /  El paro fue esencialmente político porque la mayoría sabía que no se conseguiría reabrir las paritarias o terminar con el impuesto a los salarios. Los que pararon tampoco tenían expectativas en los convocantes, ya que las figuras de Moyano -como toda la burocracia- Micheli y compañía están totalmente devaluados entre las bases.

La paralización de gran parte del país es una advertencia de lo que se viene y una demostración de que la inflación -por un lado- y las cesantías y suspensiones -por el otro- son el combustible altamente inflamable que empuja a cada vez más sectores obreros y populares a salir a la lucha y a radicalizar los conflictos. /  La constante y sistemática pérdida del poder adquisitivo de los salarios y los puestos de trabajo que plantea la pelea por la reapertura de las paritarias y la defensa del empleo, coloca a la orden del día la necesidad que la clase obrera imponga un plan de lucha en serio para ir hasta el fondo, acabando con el ajuste y el gobierno de Cristina.

Si esta gente continúa gobernando y aplicando sus políticas dejarán un verdadero tendal de millones de trabajadores desocupados y salarios de hambre para los que tengan la “suerte” de conservar sus empleos. Por eso, ni bien terminó la protesta nacional, Cristina y los suyos pegaron de vuelta con un aumento de las naftas, los impuestos y los precios de los productos de consumo masivo. /  ¡Fue así que buena parte de la población -que ya considera un lujo comprar un poco de carne- recibió boletas de gas con incrementos de hasta el 600 %! En ese marco el paisaje ya no es el mismo que el de años atrás, porque ahora los que abundan son los locales sin público o directamente vacíos porque fueron cerrados por sus dueños, que no pudieron afrontar los costos básicos de mantenimiento. (Leer todo)