martes, 25 de agosto de 2015

Fuera el régimen corrupto y represor de los Alperovich y Cristina / Huelga General y Tucumanazo para echarlos e imponer elecciones libres y democráticas

Foto de una pared tucumana en la época de los Tucumanazos, fin de la década del 60 y principios de los 70. Una consigna que vuelve a ser realidad en estos días de decadencia del régimen mafioso de los Alperovich, Cristina y compañía.
Miles de personas convocadas por las redes sociales y el radicalismo tucumano se juntaron ayer en la Plaza de la Independencia, con el propósito de denunciar el fraude gigantesco que perpetró el régimen semi feudal de Alperovich para imponer a su compañero de andanzas Juan Manzur, otro de los representantes del kirchnerismo en la provincia. /  Cuando la protesta llevaba más de dos horas y media, la Policía -comandada por el comisario Bustamante- comenzó a disparar gases lacrimógenos y balas de gomas para dispersar a la multitud. Mientras tanto la caballería perseguía y golpeaba a manifestantes en las calles adyacentes.

Esta marcha y la durísima represión por parte del kirchnerismo provincial es el resultado del serio cuestionamiento popular al régimen que se mantiene vigente desde hace años en la provincia, basado en el punterismo mafioso, la persecución a los sectores opositores y la entrega descarada de los recursos a los monopolios. /  Por eso, como explica la crónica del Partido Obrero en su página del día de ayer, “…terminó de estallar un régimen político fraudulento, que protege a las camarillas políticas que gobiernan Tucumán en beneficio de un conjunto de intereses capitalistas que han colocado al presupuesto provincial, a la justicia, al aparato policial e incluso a las mafias delictivas a su servicio.” (Leer todo)

Los desafíos del Frente de Izquierda después de las elecciones

Los resultados electorales demostraron que el gobierno dejó de contar con la mayoría aplastante que durante años le permitió imponer sus planes de ajuste, apoyándose en el “viento de cola” económico y la demagogia. /  La crisis internacional y el ascenso de las luchas golpearon al oficialismo, pero también a la oposición patronal, razón por la cual asuma quien asuma tendrá que aplicar un mega ajuste, similar al que imponen sus pares latinoamericanos. 

Sin embargo, tal como lo demostraron la 60 y Cresta Roja, se avecinan combates durísimos contra estas políticas y mejores condiciones para derrotarlas, si se toman las enseñanzas de estos conflictos, como la dureza, la unidad y la coordinación desde las bases.  /  El avance electoral del FIT -que se ubica como única alternativa frente a los partidos capitalistas- se desarrolla en este contexto, dentro del cual no es casual que haya triunfado la lista 1A “Renovar y Fortalecer el FIT con la fuerza de los Trabajadores.

La fórmula encabezada por Del Caño superó por algunos miles de votos a la Lista “Unidad” del PO e Izquierda Socialista, que fue apoyada por Frente Darío Santillán, Rompiendo Cadenas, Comunismo Revolucionario, PSTU y otros sectores. /  Esto sucedió porque un sector de la vanguardia fue a las urnas a respaldar la lista que mejor la representa, conformada por más de 1800 trabajadores/as de fábricas y empresas, cerca de 600 docentes y con una proporción superior al 40% de luchadoras. (Leer todo)

Un futuro de durísimas confrontaciones entre de la clase trabajadora y el pueblo contra el gobierno y las patronales

Los acontecimientos de Tucumán son un presagio de lo que se vendrá, gane quien gane las próximas elecciones, ya que cualquiera de ellos -Scioli, Macri o Massa- tendrá que aplicar un durísimo ajuste, que provocará enormes luchas.
Más allá de la enorme cantidad de recursos volcados para la propaganda de los candidatos patronales, el deterioro de la economía continúa minando las expectativas de cualquier cambio favorable a través de las elecciones. /  Es que mientras millones concurrían a votar y otros sufrían las inundaciones, el gobierno autorizaba el séptimo aumento de nafta del año y preparaba el que se viene en las prepagas y los medicamentos.

Estos golpes al bolsillo, sumados a las suspensiones y “despidos hormiga” -que según el INDEC eliminaron 10.400 puestos de trabajo en el primer trimestre- y la debacle de las economías regionales, continuarán provocando el estallido de conflictos. /  Por esto, cuando alertábamos que íbamos hacia unas elecciones cruzadas por la profundización de la crisis y el ascenso obrero, no descartábamos la explosión de luchas superiores a las que se habían producido en los últimos años. (Leer todo)