domingo, 26 de octubre de 2014

Argentina, bajo el signo de la crisis y el ascenso obrero y popular que recorre el mundo

La derrota del ejército de Israel produjo un cambio en las relaciones de fuerzas internacionales. El triunfo de los palestinos -quienes citando a la Biblia podrían representar la figura del “débil” David frente al “poderoso” Goliat israelí- se transformó en un ejemplo que empujó a los pueblos del mundo a pasar a la ofensiva contra sus respectivos gobiernos.

Por esa razón luego de lo sucedido en territorio palestino ganaron las calles las masas escocesas y de Cataluña por su independencia. Lo mismo hicieron los negros de Estados Unidos, que colmaron las avenidas para repudiar los crímenes de la Ferguson o los estudiantes chinos de Hong Kong, que se están plantando frente al poder dictatorial del Partido Comunista Chino.

¡Ni qué hablar de los pobladores en armas de las repúblicas autónomas de Donbass y Lugansk -en Ucrania- quienes hicieron retroceder al ejército y las bandas fascistas del presidente Poroschenko, que se vio obligado a firmar un acuerdo mediante el cual reconoce la existencia de estos territorios liberados!

En ese contexto -verdaderamente revolucionario- quienes tomaron la posta de los palestinos de manera más literal han sido las milicias kurdas, que están batallando por la autonomía de su nación, el Kurdistán, en bastos territorios que abarcan Turquía, Irán, Irak y Siria. /  En este último país, más precisamente en la región de Rojava, se está librando una excepcional batalla por la libertad, protagonizada por los/as guerrilleros/as de las autodefensas de esa región -YPG- contra las fuerzas fascistas del Estado Islámico, financiadas por Turquía, Israel, Arabia Saudí y Estados Unidos (ver notas). -Leer todo-

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